Cada 23 de septiembre se conmemora en Argentina el Día Nacional de los Derechos Políticos de la Mujer, una fecha que recuerda uno de los principales avances en la historia de la participación ciudadana del país. ‘Argentina con el Papa León’, elegida tras un proceso de discernimiento entre composiciones de todo el país, acompañará la preparación pastoral del viaje apostólico. La norma reconoció a las mujeres argentinas los mismos derechos políticos que a los varones, tanto para votar como para ser elegidas. Cada 23 de septiembre se conmemoran distintas fechas vinculadas con los derechos, la cultura y la inclusión. El 11 de noviembre de 1951, más de 3,5 millones de mujeres concurrieron a las urnas por primera vez para participar de una elección presidencial. Si bien la ley fue promulgada en 1947, las mujeres participaron por primera vez en una elección presidencial cuatro años después.
La conquista del sufragio femenino fue el resultado de un largo proceso de lucha y organización de mujeres que, durante décadas, reclamaron su participación plena en la vida política del país. El proceso fue acompañado durante décadas por la lucha de referentes como Alicia Moreau, Elvira Rawson y Julieta Lanteri, entre otras mujeres que impulsaron la ampliación de los derechos políticos. Desde entonces, cada año se utiliza la jornada para recordar la sanción de la Ley de Sufragio Femenino y el proceso histórico que permitió ampliar los derechos políticos de las mujeres en Argentina. La normativa estableció en su primer artículo que las mujeres argentinas tendrían los mismos derechos políticos y las mismas obligaciones que las leyes les caposino acordaban a los varones, marcando un hito definitivo en la construcción democrática del país. La conquista permitió que las mujeres participaran por primera vez en una elección presidencial en 1951, cuando pudieron ejercer su derecho al voto en los comicios nacionales.
Como resultado de aquellos comicios, 23 mujeres fueron elegidas diputadas nacionales y seis llegaron al Senado. Lanteri, incluso, consiguió votar en 1911 luego de recurrir a la Justicia, en una de las primeras experiencias de participación electoral femenina del país. Su aprobación puso fin a la exclusión de las mujeres del sistema electoral nacional, aunque todavía quedaba por delante el proceso necesario para que ese derecho pudiera ejercerse efectivamente. La norma estableció que las mujeres tendrían los mismos derechos políticos que los varones y también podrían ser elegidas para cargos públicos. El 23 de septiembre de 1947 se promulgó la Ley 13.010, que reconoció los derechos políticos de las mujeres.


